vai al contenuto della pagina vai al menu di navigazione
 

Seminario Internacional | Veinte años de historia común: Europa Occidental, Europa Central y América Latina.

En el marco del proyecto Jean Monnet “Hacia una nueva Europa”, el Centro de Excelencia Jean Monnet, con la colaboración de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), organizaron, los días 15 y 16 de octubre 2012, el seminario internacional “Veinte años de historia común: Europa Occidental, Europa Central y América Latina

RESEÑA

Lunes 15 de octubre  - Universidad Nacional Tres de Febrero (UNTREF)

El seminario comenzó con los saludos de los anfitriones, Agustín Colombo Sierra y Lorenza Sebesta. El primero, responsable de las relaciones intencionales de la UNTREF, hizo hincapié en la importancia de los intercambios académicos entre Europa y América Latina y, al interior de estos, del tema multifacético de la integración, que él vivió en primera persona en su capacidad de Director de la Secretaría del MERCOSUR. Lorenza Sebesta explicó el origen del evento, primera parte de una más amplia acción que quiere abordar, desde un enfoque original, el tema de los cambios en la Unión Europea en estos últimos veinte años. Concluyó destacando el papel de la Acción Jean Monnet en fomentar el diálogo y la discusión en temas que necesitan más profundización, tal como el tema de la identidad, sobre todo en momentos de malestar, como el actual en Europa. Luego dio la palabra al ex embajador argentino en la República Checa, Juan Eduardo Fleming, que abrió el seminario destacando la importancia de comparar experiencias de Europa Central y América Latina en temas de común interés, tal como el cuidado del alma, desde siempre en la cúspide de las preocupaciones de sabios y poetas. Eligió concentrarse sobre estos últimos para hacer un docto recorrido de los distintos caminos elegidos por los autores más significativos de la literatura europea para alcanzar tan elevado objetivo, desde Dante hasta Shakespeare, pasando por Cervantes.

Jan Sokol, profesor de filosofía de la Universidad Carlina de Praga, hizo un recorrido del concepto, elaborado en clave moderna por quien fuera su maestro, Jan Patocka, sobre la base de una idea platónica. Puso énfasis en la inquietud de los filósofos griegos sobre la enseñanza de la virtud y subrayó como, según Platón, más que enseñarse, la virtud debe ser descubierta. Habló después de la importancia que le atribuía Platón a las instituciones como pilares de la vida buena y se detuvo después sobre el vínculo entre la ley y Dios en el pensamiento judío. En particular, reflexionó sobre el tema de la libertad, el poder hacer y el deber hacer e individuó en el hiato entre los dos el objeto de la búsqueda de la vida buena en el pensamiento judío. Terminó su intervención hablando de la necesidad de tener un proyecto emancipador para seguir progresando y de la dificultad actual de encontrar uno de envergadura.

Dina Picotti, profesora de filosofía de la Universidad General Sarmiento, hizo un recorrido del tema, desde una mirada latinoamericana. Empezando por los primeros contactos, violentos, entre "descubridores" e "indígenas" pasó después a las relaciones de apoyo e influencia recíproca, donde, en los tiempos del ocaso de Occidente, particularmente los mencionados por Spengler, el cuidado del alma se fue pasando en manos latinoamericanas.

En la segunda sesión, Janos Simon y José Paradiso hicieron mención a los rasgos de la identidad de Europa Central y América Latina (AL) en una tentativa de comparación entre ambos. El profesor Simons destacó la diferente percepción de la extensa parte de Europa que va del mar Báltico al mar Adriático: se trata de una Europa del Este para los europeos de Francia y Alemania, y Central para ellos mismos, que se consideran último bastión del mundo europeo y de sus ideales democráticos ante las llanuras rusas y su cultura autocrática.

Paradiso destacó algunos rasgos singulares en las identidades de AL, entre los cuales están su condición periférica, la co-habitación con un poder hegemónico, la latinoamericanidad como expresión de resistencia, y la vocación hacia la unidad. Intentó después trazar rasgos de comparabilidad entre AL y Europa central, haciendo hincapié en la citada marginalidad (con respecto a los centros del mercado mundial) y hablando por ende de panamericanismo y pangermanismo. Se preguntó, al finalizar, si sería posible aplicar la categoría de la dependencia a los hechos de Europa Central.

En la sesión vespertina, Bent Boel se refirió al apoyo brindado por organizaciones de Europa Occidental a la disidencia en Europa del Centro y del Este durante el período de la Guerra Fría. Señaló las limitaciones de ese apoyo (con excepción de Polonia, el país que más solidaridad internacional recibió), las percepciones que primaban en Europa Occidental sobre la cortina de hierro (que se veía como eterna) e inclusive la preocupación mayor por las dictaduras de América Latina, que se veía como más cercana que sus propios vecinos del Este.

Por su parte, Carlos Flores Juberías realizó una evaluación de los países del Este a partir de los elementos que hacen al buen funcionamiento de una democracia. En este sentido, resumió los problemas del diseño institucional de muchos de estos países y las principales dinámicas políticas que los caracterizan. En general, consideró que conviven en varios países partidos inestables, personalistas y altas expectativas - aunque poca participación activa- por parte de la ciudadanía en la tarea de reconstrucción del estado. En particular, contrastó el papel del Tribunal Constitucional en Hungría en la transformación del anterior régimen legal socialista, comparándolo con un papel más débil de su par polaco y analizando las consecuencias de estas diferencias.

Por último, Tomas Várnagy, al introducir la discusión, retomó los puntos principales de las intervenciones, concentrando sus reflexiones sobre el origen del concepto de Europa Central y el de Mitteleuropa.

 

16 de octubre 2012 –Universidad de Bologna, Representación en Buenos Aires (UNIBO-BA)

El día martes se desarrolló una mesa redonda sobre el tema de las ideas e intelectuales en los períodos de cambio. Patricio Giles introdujo los trabajos sugiriendo a los participantes ampliar la discusión a la figura de los intelectuales y sus aportes a la política.

Jan Sokol habló de las relaciones contradictoria entre intelectuales y políticos y de la necesidad de suprimir sus propias convicciones ante la necesidad de encontrar compromisos factibles. Habló también de la diferencia entre la actitud de los filósofos, acostumbrados a hacer preguntas, y de los políticos, que necesitan tomar decisiones. Retomando a Platón, dijo que debería gobernar aquella persona que no quiere gobernar, es decir, que no tiene como problema la cuestión del poder –algo que no sucede a menudo.

Horacio Tarcus habló de intelectualismo y anti-intelectualismo en la Argentina de los Setenta, cuando la palabra "intelectual" se desvirtuó bajo los ataques de la lógica populista (oposición entre intelectual y "Pueblo") y aquellos de la lógica revolucionaria (oposición entre palabra y acción revolucionaria). Habló de cierta tradición anti-intelectual que transita en el pensamiento sindicalista desde Sorel.

Carlos Flores Juberías se preguntó qué es un intelectual, llegando a definir el compromiso como elemento central de su figura, combinado con su proyección pública.

Tomás Várnagy trazó la historia de concepto "inteligencia", creada por los opositores al régimen de los zares pero también del régimen de los bolcheviques. Habló del espíritu crítico y de la coherencia como elementos cruciales de la identidad del intelectual. José Villegas hizo hincapié en la diferencia entre trabajadores manuales e intelectuales, mientras que José Paradiso vinculó el intelectual con la idea de cambio social, en el sentido que los intelectuales se hacen agentes del cambio social. Dina Picotti habló de la propuesta de Heidegger de comprender a partir de lo que acaece, buscar "otro comienzo del pensar", que se inicie desde la realidad y la experiencia, renunciando a los intereses creados. Habló de la población en cuanto sujeto constructor y de la necesidad de acercarse a la realidad para entenderla, proponiendo remplazar la polémica intelectual/anti-intelectual por la promoción del "saber desde" un lugar. A partir de ello, Arturo O’Connell notó la dificultad de aprehender la realidad e hizo hincapié en la sofisticación teórica que algunas disciplinas desarrollaron para tratar de entenderla (la física, por ejemplo). José Paradiso cerró el debate recordando el vínculo entre integración de un lado, desarrollo, democracia y igualdad, del otro, considerando que, en este sentido, la profundización de estudios comparativos entre los países de Europa del Este y los de América Latina aportaría elemento relevantes para la comprensión de dichas experiencias.

 

ACTIVIDADES COLATERALES

En ocasión de su primera visita a la Argentina, el profesor Jan Sokol participó diversas actividades conjuntas, entre las cuales, el día miércoles 17 de octubre a las 19.00hs, formó parte de una mesa redonda Carta 77. La libertad de las palabras y los derechos humanos, junto con Samuel Cabanchik, Ariel Pennisi y Alejandro Boverio; en la Universidad de Avellaneda, aula principal N 6, España 350 (Esq. Colón), Avellaneda.

El día jueves 18 de octubre a las 18.30hs en el salón rojo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires brindó una conferencia abierta bajo el título: “Are Human Rights Natural?”. Presentó Marcelo Raffin, profesor de Filosofía del Derecho de la UBA.


ESTA ACTIVIDAD SE REALIZÓ CON EL APOYO DE LA UNIÓN EUROPEA EN EL ÁMBITO DE LA ACCIÓN JEAN MONNET.