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Seminario Internacional | Integración y modernización: un nuevo marco conceptual para entender la Unión Europea y el Mercosur. ¿Viejas ideas para nuevos desafíos?

En el marco del proyecto Jean Monnet “Integración y modernización: un nuevo marco conceptual para entender la Unión Europea y el Mercosur”, el Centro de Excelencia Jean Monnet, con la colaboración de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional Tres de Febrero y el Istituto Italiano di Cultura organizó, los días 7, 8 y 9 de mayo de 2012 el seminario internacional “Integración y modernización: un nuevo marco conceptual para entender la Unión Europea y el Mercosur. ¿Viejas ideas para nuevos desafíos?”

 

RESEÑA

Lunes 7 de mayo –Universidad de Bologna, representación en la República Argentina

La apertura oficial al seminario tuvo lugar con un acto en el Salón Azul de la Facultad de Derecho, en presencia de la decana, Mónica Pinto, que fue también la primera disertante. Al agradecer la decana de sus palabras de introducción, Lorenza Sebesta hizo mención al marco institucional y conceptual del encuentro. Relató que se trataba de la segunda y última parte de un proyecto más amplio, que mira a analizar los lazos entre integración y modernización a través de dos encuentros internacionales auspiciados por la Unión Europea por el trámite de la Acción Jean Monnet y llevado a cabo por el Centro de Excelencia Jean Monnet (CEJM), en colaboración con otras instituciones locales. En este segundo encuentro, el Centro contó con la colaboración de la Universidad de Buenos Aires, de la Universidad Nacional Tres de Febrero y del Istituto italiano di Cultura.

Lorenza Sebesta aclaró, tal como lo había hecho en el precedente evento, que el concepto de modernización utilizado por el Centro en su proyecto no hacía referencia a las teorías de la modernización de los años cincuenta, sino a un conjunto amplio de posibilidades definitorias cuyo mínimo común denominador, como lo definió Göran Therborn, de la Universidad de Cambridge (UK), en el primer seminario, es una "cultura orientada hacia el futuro". Se trata de una definición que subraya la temporalidad lineal del concepto, que implica un pasado, un presente y un futuro hacia el cual la "acción modernizadora" quiere llevar una sociedad. Se detuvo después en el tema de los agentes modernizadores, hablando del estado nacional como agente modernizador clásico, preguntándose si el cambio de las circunstancias históricas y de algunos elementos estructurales básicos no sugería un cambio al respecto. Nombró a la Unión Europea como un posible nuevo actor en este contexto y se detuvo sobre su vinculación con los "viejos" estados así como al nuevo entorno de instancias coordinadoras que ofrece el sistema jurídico internacional.

Al introducir la temática de su presentación, Mónica Pinto hizo mención a la arena internacional westfaliana, que se configuró a partir de 1648, como "relacional", o sea, basada en las relaciones entre estados. A ella opuso el sistema internacional surgido después de la II guerra mundial, más bien orientado hacia una arena   "de agenda común" en temas fundamentales de la convivencia social (paz, descolonización, derechos humanos, cooperación económica), que se ha ido consolidando a través de una serie de organizaciones internacionales multilaterales. Habló del avance del derecho internacional y de los elementos tecnológicos y comerciales que adelantaron el proceso. Interpretó la Unión Europea como el ejemplo mas avanzado en este sentido. Se detuvo sobre la importancia de la institucionalización del medio internacional, para que no solo se puedan consensuar principios y producir normas, sino hacerlas respetar –tal como es el caso del principio normativo de la democracia. En este punto se detuvo sobre la importancia de las redes internacionales que actúan para promover ciertos temas, como por ejemplo aquella que promovió el nacimiento del Tribunal Penal Internacional. Terminó haciendo hincapié en las cuestiones trasnacionales que no solo escapan al control de los estados nacionales, sino que desagregan su tejido social y político, tal como los tráficos ilegales.  A partir de esta constatación surge la necesidad de fortalecer la perspectiva internacional como única salida realista hacia un mundo mejor.

María del Carmen Squeff habló del hambre como tema que pone un crucial desafío al concepto de ciudadanía global –cuya existencia choca contra los números de hambrientos (mil millones de seres humanos) y contra la distribución inequitativa que los genera. A la homogeneización de expectativas que la globalización produce se opone, de hecho, una cada vez más injusta distribución de la riqueza: las tres personas más ricas del mundo poseen el equivalente a la sumatoria de los productos brutos de los 48 países más pobres del mundo. Son los estados quienes tienen la responsabilidad primaria en garantizar la seguridad, y, por ende, la sobrevivencia de su ciudadanía, pero la dependencia de los precios internacionales hace que muchos no lo logren. No es la falta de alimentos, sino la falta de los medios para comprarlos y la pérdida de la posibilidad de cultivarlos que crea esta terrible situación. Haciendo referencia al proverbio chino que sugería ayudar al hombre hambriento enseñándole a pescar y no dándole un pez, Squeff se preguntó si todavía habría peces para pescar. Finalizó su intervención con un tono más optimista, relatando las líneas de cambio impulsados por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial  de la Fao (Food and Agriculture Organization of the United Nations) que presidió en 2009.

Gianni Vattimo empezó su intervención preguntándose si valía la pena modernizarse y que rol podía desarrollar la Unión Europea (UE) en este contexto. Explicó que el primer logro de la Unión consiste en su mismo nacimiento, que se dio sin necesidad de recurrir a las armas –como históricamente ocurrió en las instancias de creación de los estados. A partir de este logro originario, la UE se desarrolló tratando de enfrentar los procesos de modernización impuestos desde afuera, aprovechando sus ventajas e intentando lidiar con sus desventajas. Es muy importante discutir sobre los objetivos de Europa en este sentido, ya que la legitimación de Europa depende de su capacidad de saber responder a las necesidades de sus ciudadanos –y no viceversa. Con expresiones pintorescas, dio después un cuadro de la situación italiana de ayer y de hoy.

Sandra Negro dio cuenta de dos períodos en el desarrollo del Mercosur –una primera etapa económica (1991-2002/2003) y una segunda (2003-2012) más bien volcada a abrir la agenda de sus actuaciones a otros ámbitos, ante todo, aquellos de tipo social. Habló de una característica peculiar de esta segunda etapa, es decir, la proliferación de órganos especializados, como, por ejemplo, el Instituto Social del Mercosur y el Instituto de Políticas Públicas de Derechos Humanos, con formato atípico y sin atribuciones específicas. Concluyendo su intervención, la oradora habló de un esquema minimalista pero aperturista, en el sentido de quedar abierto a otros estados asociados (con voz pero sin voto) manteniendo su carácter intergubernamental histórico.

Beatriz Larrain habló de "los diálogos" que se dan entre tribunales por el medio de sus sentencias. En particular se detuvo sobre el caso de los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que, entre 1987 y 2011, utilizaron a menudo fallos de su homóloga europea, la Corte Europea de Derechos Humanos, para sustentar sus interpretaciones. Analizó ante todo las circunstancias diferentes que dieron lugar a sus nacimientos y el diferente alcance de sus fallos. A renglón seguido se detuvo sobre el sentido y la finalidad de lo que parece ser un trend moderno: la utilización de jurisprudencia ajena como fuente de derecho, haciendo hincapié en algunos casos concretos.

Marina García de Río, al comentar la exposición de Sandra Negro, ofreció una visión matizada de los logros de la segunda etapa del proceso de integración del Mercosur, poniendo en luz sus limitaciones y las diferentes posibilidades de interpretación acerca de su concentración sobre temas no-económicos. Puso énfasis en la importancia de considerar los aspectos internos del desarrollo del Mercosur, entre los cuales las relaciones entre órganos nacionales es un punto crucial.

Lucas Barreiros se preguntó hasta que punto se puede hablar de "diálogos" y no de "importación de experiencias" y se detuvo a analizar los problemas que la utilización de jurisprudencia ajena conlleva. Hizo hincapié en la diferencia de la naturaleza de los dos tribunales, aquel europeo concentrado en litigios privados y aquel latinoamericano en litigios de tipo "estratégicos".

 

Martes, 8 de mayo – Istituto Italiano di Cultura

El martes, los oradores se trasladaron al Salón Benedetto Croce del Istituto Italiano di Cultura donde, después de los saludos del director Marco Marica, se dio inicio formal a la jornada, organizada en dos sesiones: la primera sobre "La integración regional como instrumento de modernización económica" y la segunda sobre "La integración regional como instrumento de modernización política".

Renato Baumann, comparó la integración productiva de los países asiáticos con aquella de Latinoamérica. En su exposición, caracterizó la estructura del comercio intra-regional asiático como un esquema de ejes y rayos ("hub and spokes"), en la que los países más grandes exportan a los más pequeños bienes de consumo, importando de estos últimos bienes de producción. Este esquema genera un círculo virtuoso que refuerza la integración productiva de la región. En el caso latinoamericano, en cambio, los países hub exportan bienes de producción a los países más pequeños que, por su parte, demandan bienes de consumo final y ofrecen materias primas al exterior. Este esquema impide la generación de una dinámica virtuosa de integración productiva. La exposición de Baumann profundizó este concepto clave apoyándose en información empírica, concluyendo con un juicio severo sobre la capacidad del mercado regional de homogeneizar, por sí solo, la riqueza entre países.

Fernando Porta inició su exposición con un planteo crítico básico sosteniendo que la integración latinoamericana en la actualidad ha dejado de ser considerada como un complemento al desarrollo interno de sus estados miembros. A las cifras record del comercio intra-Mercosur de 2011 corresponde una insatisfacción profunda, que tiene que ver con la calidad de este comercio y con la profundización de los problemas distributivos. A pesar de la homogeneidad política de sus miembros, el bloque evidencia una alta conflictividad comercial y una falta de homogeneidad en el proceso de modernización, a la cual corresponde una diversificación de la agendas regional -tal como lo habia comentado Sandra Negro en el primer día de actividades- y una proliferación de instancias especializadas de coordinación en las áreas sociales, educativas y de género. Su reflexión terminó con un llamado a la acción en términos de estrategia de desarrollo productivo.

Martín Obaya, en la siguiente exposición, resaltó la diferencia entre las expectativas que existían respecto a la potencialidad modernizadora de las empresas multinacionales operando en el marco del proceso de integración y los resultados alcanzados a veinte años de su lanzamiento. En lugar de funcionar como portadoras de modernidad, las estrategias de especialización y complementación llevadas adelante por las subsidiarias de multinacionales instaladas en la región, han contribuido a generar un creciente desequilibrio entre Brasil y el resto de los países miembros del Mercosur. Esto ha sido así a partir de la concentración de funciones (y la infraestructura necesaria para llevarlas adelante) más intensivas en conocimiento y tecnología en el socio mayor del proceso de integración. Este proceso se encuentra en la base misma de lo que se ha dado en llamar ‘asimetrías’. En su exposición, Obaya ilustró estas ideas con la experiencia del sector automotriz. Al tratar de destacar las causas de este fenómeno, se refirió a las diferencias en términos de estructura del mercado, a las políticas públicas nacionales y las dinámicas de poder intra-corporativas.

Enrique Arceo, al comentar los trabajos, destacó las diferencias históricas en los modelos de desarrollo de los países asiáticos –caracterizados por estados fuertes y políticas activas hacia la modernización– y los de América Latina.

Félix Peña inició sus comentarios hacienda referencia al informe sobre el futuro del mundo editado por Álvaro de Vasconcelos "ESPAS Report Global Trends 2030 - Citizens in an Interconnected and Polycentric World Report" del 27 de abril 2012. Hizo hincapié en el relieve brindado por dicho reporte a la imposibilidad futura por parte de los gobiernos de brindar a sus ciudadanos los bienes públicos que ellos reclaman. Luego, volviendo al tema del Mercosur, optó por definir la presente crisis como metodológica y no existencial, ya que el entramado de relaciones en el cual el Mercosur se sustancia es un hecho dado por la historia. Oradores y públicos se sumaron a la discusión que finalizó la primera sesión.

Al abrir el panel de la tarde, Liborio Mattina relató la experiencia de la democratización de los países ‘post-totalitarios’ de Europa centro-oriental, hablando sobre cómo la Unión Europea intentó acompañar el proceso. Presentó, luego, las modalidades elegidas por Bruselas para hacerlo, señalando sus elementos positivos y negativos. A pesar de la importancia del impulso externo, Mattina subrayó la importancia de los elementos vinculados a la cultura de las elites y al desarrollo interno de cada país que abogaron hacia un proceso de convergencia y que resultaron más efectivos que la imposición externa para el desarrollo de una democracia duradera.

Laszlo Nuysztay concentró su exposición sobre los diferentes estilos de modernización llevados a cabo por el socialismo de estado en la época comunista y el actual capitalismo democrático de su país, Hungría. Sirviéndose de una rica evidencia estadística y cuadros de datos, destacó la particularidad del modelo húngaro con respecto a los otros países del bloque comunista y la existencia de niveles importantes de desarrollo alcanzados por su país en lo que respecta al área social y económica durante el periodo del socialismo de estado. A través de una lectura fina de los datos hizo hincapié también en los límites del modelo de crecimiento actual del país. Sin embargo, subrayó también los límites que imponía a la modernización el modelo anterior como consecuencia de la falta de supuestos democráticos y libertades de elección, que pudieron consolidarse en los últimos veinte anos.

Luciana Gil disertó sobre la influencia de los grupos de interés a nivel industrial en el desarrollo de la última etapa del Mercosur, haciendo hincapié en las medidas no arancelarias como indicadores de la existencia de fuertes resistencias hacia la liberalización. Basándose en la tipología de políticas públicas de Theodore Lowi, consideró estas medidas como elementos de fragmentación de la arena política, además de elementos que atentan contra una apropiada articulación de los intereses, quitándole eficacia al sistema político y previsibilidad a las políticas del país. Asimismo, las industrias que se encuentran protegidas con estas medidas, señaló Gil, no parecen responder al criterio de ‘industria naciente’ que justifique medidas de protección para poder desarrollar su potencial. Claro es, entonces, que no solo las medidas le quitan dinamismo al proceso de integración, sino de eficacia al sistema económico y político interno.

Finalmente, Juan Pablo Milanese relató el desarrollo nacional del uranio enriquecido en Argentina y Brasil. Ambos procesos nacionales culminarían, después del final de las últimas dictaduras, con el traspaso de la gestión de los reactores desde los militares hacia los civiles. Aunque el intercambio de informaciones y visitas no terminara consolidando la integración de sus respectivas industrias, y a pesar de que cada país se quedara con su propia tipología de reactor, la cooperación fue un éxito desde el punto de vista político. La cooperación permitió el desarrollo nuclear de ambos países sin que en estos se desataran miedos recíprocos o reproches internacionales.

Mercedes Botto, en sus comentarios, hizo hincapié en la importancia del proceso de socialización a la integración. Destacó que a pesar de los límites existentes en lo que se refiere a los cambios estructurales, el Mercosur ha sido un factor importante en este sentido.

 

Miércoles 9 de mayo – Universidad Nacional Tres de Febrero (UNTREF)

El seminario terminó el miércoles, con la celebración del día de Europa. Todas las intervenciones fueron orientada a la búsqueda de salidas de la presente situación, tanto haciendo hincapié en logros pasados de la misma integración europea, como sugiriendo nuevas pistas de acción futura. Después de los saludos por parte de Agustín Colombo Sierra, responsable del área de relaciones internacionales de la UNTREF, la coordinadora del encuentro, Lorenza Sebesta, cedió la palabra al embajador de la Unión Europea, Alfonso Diez Torres, que trazó en algunas pinceladas un retrato de la actual situación de la cual, opinó, no se podrá salir sin un esfuerzo de imaginación y voluntad por parte de todos.

Al tomar la palabra, el profesor Miguel Ángel Ciuro Caldani, primer impulsor de los estudios de integración europea en Argentina, se propuso encarnar el punto de vista de los débiles, de los jubilados y de los desempleados, sometidos en este momento a la tiranía de los mercados, sin protección por parte de ninguna autoridad pública. Reclamó este papel por Europa, subrayando que esta podría ser la mas linda reencarnación de esta potente impulsora de cambios que fue la integración europea. Reiterando la importancia del empleo como elemento constitutivo de la dignidad humana y del trabajo como punto central de la cultura emancipadora del capitalismo originario, el profesor tuvo palabras comprensivas para quienes muestran indignación hacia la condición hodierna. Al reflexionar sobre la fecha del 9 de mayo, el orador retrató el origen del Plan Schuman en el deseo de paz y de autonomía por parte de Europa y no en motivos vinculados a la pura utilidad. Al finalizar su intervención, Ciuro Caldani reclamó una Europa construida sobre el derecho público y no solamente regida por contratos. Para él, debe primar el esfuerzo porconstruir, dentro de la Europa "posible", una Europa "querible".

Por su lado, Gianni Vattimo, filósofo y eurodiputado, señaló la crisis de dirección política como el problema más profundo de la Europa de hoy. No hay equilibrio entre pérdida de la soberanía militar (a favor de los Estado Unidos y de la OTAN) y de la soberanía presupuestaria (a favor de la UE) y falta de poder político central. Por otro lado, recordó cómo uno de los mas extraordinarios aciertos de Europa fue el de haber podido construir un espacio político sin necesidad de conquista militar.

Reclamó para Europa el papel crucial de preservar un "capitalismo con cara humana" y se declaró partidario de una Unión Europea que sea producto de la voluntad humana más que de valores compartidos. Subrayó la falta de homogeneidad social, lingüística y religiosa como característica distintiva de la UE. Describió a este proceso de integración como un producto de la invención, de la decisión compartida, un esfuerzo continuo de salir de un estado supuestamente natural, de una prehistoria basada sobre la competencia y la codicia.

Al finalizar el evento, el embajador Diez Torres invitó todos los asistentes a unirse al festejo que se iba a desarrollar en la Alianza Francesa con motivo de la inauguración de la muestra del cine europeo.

 

ACTIVIDADES COLATERALES

Aprovechando su presencia en Argentina, el CEJM auspició la  presencia de Gianni Vattimo y Liborio Mattina en los  eventos siguientes:

El domingo 6 de mayo,  en el marco de las actividades organizadas por el Istituto Italiano de Cultura  en la 38º edición de la Feria de Libro de la Ciudad de Buenos Aires, Gianni Vattimo presentó su libro Della realtà. I fini della filosofía (Milano, Garzanti, 2012).

El miércoles 9 de mayo,  en el espacio "Arte sin techo",  acompañado por los integrantes del Laboratorio de Estudios humanísticos "Política, estética y comunicación", entre quienes se encontraban Adrián Cangi y Ariel Pennisi, organizadores del encuentro, Gianni Vattimo habló de la evolución del pensamiento heideggeriano y la renovación de la filosofía europea entre dos guerras mundiales.

El jueves 10 de mayo, Liborio Mattina animó un seminario sobre  "Italia en su laberinto. Los desafíos políticos del postberlusconismo y la crisis económica", en la Facultad de Ciencias Sociales, UBA.

 

ESTA ACTIVIDAD SE REALIZÓ CON EL APOYO DE LA UNIÓN EUROPEA EN EL ÁMBITO DE LA ACCIÓN JEAN MONNET.