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La cumbre de cambio climático COP 22 2016 en la experiencia del Prof. Pedro Alejandro Basualdo

Pedro Alejandro Basualdo, Profesor de la Unibo Argentina, participó en la Cumbre de Cambio Climático, COP 22, 2016, que se llevó a cabo entre el 7 y el 18 de noviembre pasado en la Ciudad de Marrakech, Reino de Marruecos. Aquí comparte sus impresiones durante la misma.

Primeros días

Se puede decir que la cumbre de cambio climático que se desarrolló en Marrakech constituye la etapa de las soluciones pactadas en el cop 21 (Paris, Francia). Es la fase para acordar la letra chica para luchar con el cambio climático y sus consecuencias. Esto resultó visible como eslogan en los carteles y afiches de la ciudad con el texto “es hora de actuar” en cinco idiomas.Ya 100 países han convalidado el histórico acuerdo de Paris (2015).

La titular de la cumbre del cop 21, la francesa Segolene Royal, presidente saliente, expresó que el cop 22 “… constituye una oportunidad para inventar el mundo que viene y, concretamente, para conseguir la justicia climática”.

El relevo de la presidencia se realizó con el marroqui Salahedin Mezuar, aun ministro de relaciones exteriores del Reino de Marruecos, quien hizo un llamamiento a los 93 países que aún no han ratificado el acuerdo de Paris a que lo hagan de manera inmediata.

El cop 22 tuvo como objetivo el lograr el acuerdo con las normas y reglas de juego que constituirán los procesos regulatorios del funcionamiento del acuerdo de París, cuya vigencia comenzó el día de inicio del cop 22, el 07 de noviembre de 2016.

Marrakech debe realizar el plan de asignación y aplicación de los 100.000 millones de dólares que han comprometido los países ricos para el apoyo a las iniciativas de desarrollo sostenible que propongan los países más pobres.

En mi criterio, en Marrakech se realizó un llamado dramático a la justicia climática. En términos políticos, la aseveración de la presidente saliente en su discurso inicial establece claramente la agenda inicial del cop 22: “… pido justicia para África (…). el cambio climático en este continente es el más cruel y el más injusto”.

Los académicos con quienes compartí el cop 22, lo hicimos como meros observadores, sin poder emitir opinión o proponer acciones en las universidades. Por eso las Naciones Unidas con la Universidad de Marrakech programaron una serie de actividades que he coordinado para generar un foro académico para discutir y proponer qué deben hacer las universidades frente al cambio climático y sus consecuencias.

En las reuniones programadas en la cop 22 se pudo destacar el acento que se ha puesto en que los medios de comunicación (nacionales e internacionales) tomen conciencia del rol fundamental que deben cumplir en la difusión de la protección del medio ambiente, la preservación de la naturaleza y las acciones que deben adoptarse respecto del calentamiento global y sus consecuencias.

Se han producido avances en las negociaciones de las soluciones para acelerar el financiamiento para luchar contra el cambio climático y sus consecuencias y la creación (innovación) de una economía de bajo consumo de carbono, dado que es la única manera de que el calentamiento global se mantenga por debajo de los 2 grados celsius.

Un importante anuncio dio el pasado 11 de noviembre la comisionada de UN, Laurence Tubiana, al afirmar que los inversores tienen dudas acerca de los riesgos de financiar proyectos sostenibles. Insistió en la importancia de demostrar a los actores económicos que invertir en energía fósil tiene riesgos mayores que los de financieras proyectos de energías renovables. Dijo: "las energías renovables tienen que constituirse en la norma. el mensaje es simple: podemos perfectamente tener crecimiento económico y desarrollo protegiendo los recursos que tenemos. Tenemos que esperar buenas recomendaciones de la cumbre climática de Marrakech para que podamos trabajar en la movilización de la financiación". la misma funcionaria manifestó que se estudiaran los mecanismos de transparencia que son fundamentales en esta etapa.

Está claro que este es un reto significativo que debe decidir la cumbre porque hay muchos gobiernos que dudan acerca de la factibilidad de poseer sistemas estadísticos de sus emisiones. Por ello, Tubiana destacó la pertinencia de reforzar las capacidades y competencias necesarias y la necesidad de que los países desarrollados puedan transferir las tecnologías adecuadas a los países en vías de desarrollo: "sin refuerzo de las capacidades el principio de transparencia no tendrá sentido", sentenció.

En términos académicos, participé a un encuentro con tres personalidades de la academia: el Presidente de la Universidad Hassan II de Casablanca, Idriss Monsouri; el Presidente de la Universidad de Alcalá de Henares (España), Fernando Galván Reula y el Presidente de la Universidad de South Brittania, Juan Peeteres. Luego se agregó el Premio Nobel de la Paz (2007), Michel Boko. Todos ellos estuvieron en la Universidad de Marrakech donde se trató el rol de las universidades respecto del cambio climático y sus consecuencias (educación, investigaciones, acciones puntuales, especialmente en el continente africano y algunas regiones latinoamericanas). Allí propuse la denominación de intellectual social commitment para la responsabilidad indelegable de las responsabilidades al respecto, en referencia al artículo de mi autoría que se publicara en la revista de las Naciones Unidas.

 

Las reuniones finales de la cop 22. marrakech, 2016

En las 25 hectáreas que ocupa la cop 22, junto a la puerta Bab Ighli de la Medina de Marrakech existe una zona verde accesible a todo público. detrás de la valla, estaba la zona azul, con 13.000 acreditados de países (como “partes” de las naciones unidas), alrededor de 8.000 delegados de la sociedad civil y alrededor de 1.500 periodistas de todo el mundo.

El acrónimo WMO (world metereological organization) formuló un adelanto del último informe anual de temperaturas y lo hizo de manera parcial por la gravedad de los datos de los primeros nueve meses de 2016 y, por primera vez, incluyó información de los daños colaterales humanitarios que este proceso climático viene provocando.

Tanto en 2015 como en los nueve primeros meses de 2016 se han batido todos los records de calentamiento global por lo que será necesario no solamente realizar inversiones en mitigación sino de procesos de adaptación porque se producirán nuevos desastres naturales. a fin de este año, se llegará a una temperatura media global de 1,2 c por encima de los valores pre-industriales. Por ejemplo, en las zonas árticas, las temperaturas fueron entre seis y siete grados más altas que las medias históricas (mh) en algunas zonas de Rusia y de tres grados (mh) en otras zonas subárticas de Rusia, Canadá y Alaska. Respecto de los océanos, el WMO ha indicado que también existe un calentamiento record. En relación con la concentración de dióxido de carbono, el año pasado (2015) se alcanzó por primera vez el promedio de 400 partes por millón (ppm).

Un dato convergente fue el presentado por el Banco Mundial con el informe GFDRR el cual expresaba que el impacto de los acontecimientos naturales extremos ha reportado pérdidas de alrededor de 530.000 millones de dólares anuales y ha empujado al límite de la pobreza a alrededor de 26 millones de personas al año. Stephane Hallegate, jefe de economistas del Banco Mundial, sostuvo en Marrakech que “nadie niega ya que los pobres del mundo menos desarrollado son los que más sufrirán las consecuencias y, junto con ellos, los pobres de los países de bienestar. Si se vive entre el 20 % de la parte más pobre de un país se tiene dos veces más posibilidades de que su casa sea arrasada por un desastre natural”. Está claro que la más conservadora de las hipótesis que se tengan al respecto es, per se, sumamente grave.

En una de la sesiones coincidí con una investigadora del Instituto de Investigación Agrícola de Túnez, la Doctora Leila Radhouane  quien admitía que, aunque los países que co-emiten sean países menos desarrollados (entre ellos los del norte de África), serán las regiones que más sufrirán los desastres climáticos (escasez de agua, excesiva erosión de los suelos, sequías, inundaciones, enfermedades, miseria, pobreza). Lo expresó en cifras a manera de ejemplo: países que consumen trigo por encima de la media mundial (que está en 150 kilos de habitantes por año), como por ejemplo Túnez (que consume 265 kilos por habitante por año: o marruecos, que consume 200 kilos por habitante por año), tendrán que importar granos.

Un anuncio positivo fue que la coalición de países líderes en el campo de energía limpia y la llamada bío-economía, anunció el lanzamiento de la plataforma biofuture que constituye un nuevo esfuerzo colectivo para acelerar el desarrollo y generar la ampliación del despliegue de modernas alternativas sostenibles de bajo carbono en lugar de las soluciones basadas en fósiles.

En realidad esta solución fue establecida en Río + 20, los llamados objetivos de desarrollo sostenible (sdgS) y la cumbre de París. esto implicará la ayuda a los países para lograr sus objetivos de contribución nacional (ndcS) y contribuir al logro de los sdgS.

En lo que toca a América, entre los países participantes estaban: Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y USA; en Europa, Dinamarca, Finlandia, Suecia e Italia; en África, Egipto y Marruecos; en Asia: India y China. Pude acceder a parte de la comunicación que hicieron los organizadores: “una motivación importante para el establecimiento de la plataforma biofuture es la constatación de que existe una necesidad urgente de soluciones sostenibles e inmediatamente escalables para reducir las emisiones de carbono en el sector de transporte. El transporte es el sector que hasta ahora ha sido uno de los más desafiantes para la mitigación y representa alrededor del 23 % de las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía, según el panel intergubernamental sobre el cambio climático. Los combustibles de transporte con bajo contenido de carbono son la alternativa más rápida para reducir la intensidad de carbono en el sector de transporte, sin tener que esperar por los cambios de infraestructura. Las evaluaciones independientes han indicado una reducción de hasta el 90% en las emisiones de co2 de los biocombustibles celulósicos, con comparación con las emisiones de gasolina”.

Mi opinión es que la plataforma biofuture debe estar orientada a llenar la brecha de los sectores de transporte e industria, posibilitando de esa manera soluciones bío económicas en la agenda global y así, intentar promover el diálogo político y de colaboración entre los principales países, las organizaciones de soporte, las universidades y el sector privado, mediante sostenibles prácticas e innovaciones en investigación y desarrollo.

El secretario general dijo que las naciones unidas ayudarán a los países a aplicar el acuerdo y exhortó a los países desarrollados a “cumplir con el compromiso de movilización del financiamiento climático de 100.000 millones de dólares para 2020 para ayudar a los países en desarrollo a mitigar y adaptarse a las vulnerabilidades climáticas”

La ansiedad se ha incrementado en Marrakech por el temor que la cop 22 sólo se circunscriba a determinar compensaciones dinerarias o dejar todo librado a la iniciativa privada o a la especulación de que el presidente electo de USA no cumpla lo pactado en París 2015, arrastrando con su decisión a china (siendo los dos países más contaminantes del mundo). En Marrakech la ansiedad de vistió del verbo “hacer” más que del verbo “declamar” y esto está por verse.


Pedro Alejandro Basualdo

Publicado el día 24 Noviembre 2016